lunes, 31 de enero de 2011

Vuelve la censura

Este es el objetivo que persigue el actual Gobierno, censurar los medios de comunicación mediante la creación de un comité que controle éticamente los contenidos audiovisuales.

La pregunta es, ¿mediante la ética de quién? La respuesta es fácil, mediante la ética del actual Gobierno, donde todos los medios de comunicación que no sean afines a su pensamiento serán reprimidos.

El deseo del Gobierno es aprobar este proyecto de ley antes del verano, ¿por qué?, porqué es época de elecciones autonómicas y el inicio de la carrera electoral por ganar las elecciones generales. Si consigue aprobarlo (recuerdo que tiene el apoyo de PNV y Coalición Canaria), todos los medios que critiquen al Gobierno serán castigados y reprimidos.

La cadena probablemente más castigada será Intereconomía. Lejos de su posición política o su ideología, esta cadena también es libre de difundir la información sin miedo a ser reprimidos siempre que ésta sea veraz.

Lo más duro de esto no son las posibles víctimas, sino que el Gobierno ha vuelto a vulnerar la Constitución. Según recoge nuestra Norma Suprema en el apartado 1.a. y 2 del artículo 20:
1. Se reconocen y protegen los derechos:
a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.
(Fragmento de la Constitución Española de 1978)

Intereconomía ya ha denunciado en varios de sus programas este proyecto de ley, como se puede apreciar en los siguientes videos:

Pocos medios informan sobre el nuevo proyecto, pero no hacen mucho ruido; el resto, en cambio, no informan sobre esta propuesta. El único que ha criticado este proyecto de ley ha sido el gran periodista Carlos Herrera, que durante su programa Herrera en la Onda decía esto:

Para acabar este artículo, quiero recordar que la censura estuvo implantada durante la dictadura de Franco y ahora mismo está implantada en el Gobierno de Chávez, en Venezuela. Esta época o este país nunca será recordado por su democracia y por sus libertades.

sábado, 29 de enero de 2011

El Gran Coste del Senado

En palabras de nuestro Presidente del Gobierno, posibilitar que cada persona se comunique en su lengua en el Senado, sea oficial o cooficial reconocidas en la Constitución Española de 1978, es un derecho ya que estas cuatro (Castellano, Catalán, Gallego y Vasco) son todas lenguas españolas. Hasta aqui todo bien, la idea es buena, ya que al ser un país pluricultural es justo que cada uno decida que lengua quiere utilizar para comunicarse al resto. Pero en esta frase está el gran problema que veo yo:

Las lenguas sirven para comunicarse, siendo necesario compartir un mismo código, es decir compartir una misma lengua para que el mensaje sea compartido.

Que más me dá hablar en catalán o en gallego en una de las dos Cámaras si más de la mitad de los presentes no me van a entender.

Lo que creo que intenta hacer el presidente es conseguir un bilingüismo entre las cuatro lenguas, lo cual como he dicho antes es buena idea, pero para conseguir esto es necesario que en todo el territorio español se impartieran las cuatro lenguas, cosa que parece utópica debido a los distintos conflictos que han existido y exiten en el territorio español.

Lo más grave del asunto en mi opinión es que para que los distintos miembros del Senado puedan entenderse, es necesario la presencia de traductores, que segun distintos medios de comunicación, cuestan 12.000 euros por cada sesión. Si señor, 12.000 euros en plena crisis economica. En vez de utilizar este dinero para no congelar las pensiones o subir los impuesto, pues no, es muchísimo mejor malgastarlos en traductores cuando todos los presentes comparten una misma lengua.

Como último dato de este primer artículo de opinión, las sesiones del Senado se celebran del septiembre a diciembre y de febrero a junio, siendo las sesiones plenarias de martes a jueves, es decir 3 días. Desde febrero a junio y de septiembre a diciembre de este año son unas 36 semanas (4 por mes). Si multiplicamos 36 semanas por los 3 días de sesiones plenarios nos daran un resultado de 108 días. Estos 108 días se tienen que multiplicar por los 12.000 euros que cuesta cada sesión, dando un resultado de 1.296.000 euros.

En definitiva, a los españoles nos cuesta más de un millón de euros un capricho de Zapatero, siendo los costes de ésta la congelación de las pensiones cuando hay jubilados que con ella no tienen ni para malvivir, la subida de los impuestos, o el cierre de cadenas autonómicas, quitando así trabajo a miles de personas.

Y todo esto generado por un partido que se considera obrero. Enhorabuena Zapatero, si quieres hundir el país , este es el mejor método.